En ella, el futbolista habla por primera vez de su obsesión por poner orden en las habitaciones de los hoteles en los que se aloja o colocar en fila los botes de bebidas no alcohólicas para que todo parezca perfecto.
Me obliga a poner los objetos en línea recta o por pares
En la entrevista, que se difundirá antes del Campeonato Mundial de este verano, Beckham afirma que
ha intentado sin éxito superar ese tipo de trastorno del comportamiento, que en el Reino Unido, por ejemplo, afecta a una de cada sesenta personas.
"Sufro un desorden compulsivo-obsesivo que me obliga a poner los objetos en línea recta o por pares. Así, meto en el refrigerador los botes de Pepsi y si (me parece que) hay uno de más, lo meto en cualquier armario", confiesa el jugador del Real Madrid y capitán de la selección inglesa.
Su adicción a los tatuajes tiene algo de masoquismo
"Cuando entro en la habitación del hotel, antes de relajarme, tengo que hacer desaparecer todos los papeles y libros y meterlos en un cajón.
Todo tiene que estar perfecto", agrega.
Beckham confiesa en la entrevista otra adicción, a los tatuajes, que justifica en parte por cierto masoquismo.
Victoria le considera un tipo "raro"
El jugador dice que su esposa, Victoria, le considera un tipo "raro" por esa condición que sufre.
La prensa ha informado con frecuencia de las excentricidades del jugador.
Así, se dice que lleva a veces trajes blancos para que hagan juego con sus muebles, que compra cada dos semanas cuarenta pares de calzoncillos iguales y que insiste en ordenar sus camisas por colores.
Si hay tres botes en la nevera, dejará fuera uno para que la cifra sea par